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jueves, 30 de agosto de 2012

Lecturas de ajedrez para el verano 4


Para acabar las vacaciones y empezar el curso con energía, tres libros con el ajedrez como pretexto.
Como primer relato os presento "El elefante de Marfil": El día de Todos los Santos de 1755, un terremoto sacude la ciudad de Sevilla. Doña Julia López de Haro, viuda de un impresor, se encuentra en el interior de la catedral, cuyo techo comienza a desplomarse. De entre los escombros recuperará una piedra con el grabado de una partida de ajedrez entre moros y cristianos. Tres generaciones de la familia López de Haro se verán envueltas en toda clase de intrigas, cuyo origen se remonta varios siglos atrás a una partida de ajedrez entre moros y cristianos. Sobre esa suculenta base, Nerea Riesco traza una trama sumamente atractiva en la que dos bandos opuestos tratan unos de continuar la partida y otros de impedirla.
Como segundo libro presento La partida de ajedrez de Ambrose Bierce donde se describe a uno de los primeros autómatas de la literatura norteamericana, un robot, jugador de ajedrez que, además de sus destrezas lúdicas, también posee algunas inquietantes tendencias sádicas. Ambrose Bierce especula sobre el misterio de la inteligencia humana, acaso ignorando que muchos ingredientes de La partida de ajedrez serían tan reales, tan concretos para sus lectores futuros, que sus maravillas terminarían exiliadas del notable universo fantástico.
Y si de autómatas hablamos, para finalizar un libro clásico. En 1835, Edgar Allan Poe escribió un relato titulado "El jugador de ajedrez de Maelzel" acerca de un ingenio que era capaz de jugar al ajedrez, dicha máquina no es otro que “el Turco”, creado por el barón Von Kempelen que fue paseado, por su creador y después de su muerte por Maelzel, por las cortes de media Europa, y que pasaba por ser un autómata que jugaba al ajedrez sin ninguna intervención humana. Tras explicar la historia del “Turco” desmenuza en catorce apartados las razones para suponer que no era una máquina sino que la misma escondía a un habilidoso jugador. Todo un ejercicio de deducción y que para muchos es el inicio indirecto de la novela policíaca. Información extraída de los enlaces añadidos.
Y para finalizar un vídeo sobre una partida de ajedrez algo distinta.

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