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martes, 26 de noviembre de 2013

Crónica de un Campeonato del mundo, bastante descafeinado

 “El Ajedrez es un cuento de hadas de las 1001 metidas de pata” (Savielly )
El match del siglo se ha acabado, y lo peor de todo es que yo casi lo agradezco. Porque campeonato mundial como tal no ha existido o por lo menos yo no lo he visto. Ajedrez escaso y soso, cantada tras cantada de Anand, que el noruego y su rodillo lógicamente han agradecido; para mi ha sido un completo fiasco en todo.
Un Anand cobarde, miedoso, y con un ajedrez entre penoso y para retirarse, con unos fallos propios de un jugador desentrenado o para jubilarse. Jugó con la sensación de que el encuentro estaba sentenciado de antemano y además no pudo con la tensión del encuentro.  
Un Carlsen que fue el jugador que todo el mundo esperaba, sereno, frío y muy seguro del futuro que le esperaba. Supo aguantar la presión y se la trasladó a al indio. Lo que mas llama la atención es que no ha mostrado nada que ya no supiéramos, aunque si ha dicho a todo el mundo que:
a) Ahora si es el mejor y el campeón del mundo.
b) Que para batirle habrá que sufrir mucho, mucho.
En un somero resumen comentar que; tras las dos primeras partidas, infumables y con mas miedo que otra cosa Anand decidió que este match no lo iba a ganar, como así demostró en la tercera partida. A partir de la cuarta el indio se dedicó a regalar peones y puntos. En la quinta partida  a Anand  le entró la mieditis decidió jugar un final igualado, pero muy feo y solo él, se empeño en perderlo. En la sexta más de lo mismo. En la séptima partida, el indio, ya quería acabar el match cuanto antes, sin mucha humillación. la octava otro mero trámite y ambos parece que daban por bueno este resultado. En la novena Anand parecía que quería maquillar el resultado, pero tras un grosero error se puso en -3. En la décima unas luchadas tablas y final del esperpento. Un match del siglo XXI que se resolvió no por quien jugó mejor sino porque Anand jugo como un colegial. Y quiero acabar la crónica con esta  frase muy conocida de TartakowerEl ganador de una partida es aquel jugador que hace el penúltimo error” aunque remodelándola un poco podría ser así:
El perdedor de una partida es aquel jugador que comete el error.
Y me gustaría acabar con una partida del mundial, pero prefiero hacerlo con esta otra, que desde mi punto de vista, si son de las que hacen afición, con sus fallos y sus nervios, pero por lo menos una partida vibrante y que merece la pena perder un minuto en ella. Los comentarios no son mios y están en inglés pero eso es lo de menos.

PGN

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